El proyecto surge a partir del análisis de las dificultades que enfrentan las personas usuarias de silla de ruedas y movilidad reducida al utilizar el transporte público de larga distancia en Argentina. A pesar de la existencia de normativas orientadas a garantizar la accesibilidad, la mayoría de las unidades continúan presentando barreras que limitan el ingreso, la circulación interior y el uso autónomo de los servicios básicos del viaje.
El objetivo fue desarrollar una propuesta que permita a las personas viajar de forma independiente, segura y digna, transformando la accesibilidad en una condición integrada al servicio y no en una excepción. La intervención se centró en el piso inferior de los colectivos de dos pisos, abordando de manera conjunta el acceso, la movilidad interior, la permanencia durante el viaje y el uso del sanitario.
El desarrollo se basó en una investigación multidimensional que incluyó entrevistas con usuarios de silla de ruedas, especialistas en accesibilidad, representantes de organizaciones vinculadas a la discapacidad y profesionales de las principales empresas carroceras del país. Este proceso permitió comprender tanto las limitaciones físicas existentes como las barreras culturales, normativas y operativas que perpetúan la exclusión de los usuarios.
Las conclusiones obtenidas evidenciaron que el problema trasciende el acceso al vehículo. La imposibilidad de utilizar el baño, la falta de espacios de maniobra, la dependencia de terceros y la ausencia de soluciones integrales reducen significativamente la autonomía durante el viaje. Asimismo, las entrevistas con fabricantes confirmaron la viabilidad técnica de desarrollar nuevas configuraciones espaciales sin comprometer la estructura general de las unidades.
A partir de estos hallazgos se definieron una serie de requerimientos orientados a garantizar accesibilidad real: ingreso autónomo, espacio para acompañante, áreas de maniobra, sistema de anclaje seguro, baño accesible y posibilidad de transferirse a una butaca convencional. La propuesta fue concebida como un sistema modular adaptable a distintas configuraciones de colectivos de larga distancia.
La propuesta redefine el piso inferior del colectivo como un entorno accesible e inclusivo capaz de acompañar todas las etapas del viaje. En lugar de limitarse a resolver el ingreso al vehículo, el proyecto aborda la experiencia completa del usuario, garantizando condiciones de autonomía, seguridad y confort durante recorridos de larga distancia.
El sistema incorpora acceso autónomo mediante rampa integrada, espacio de permanencia para usuarios de silla de ruedas, sistema de anclaje simplificado y sanitario accesible. La reorganización interior mejora la circulación, posibilita el viaje con acompañante y contempla la transferencia a butaca convencional. La accesibilidad deja de ser un recurso aislado para convertirse en una condición estructural del vehículo.
Plataforma-rampa integrada al vehículo para ingreso autónomo sin equipamiento externo.
Distribución interior rediseñada con áreas de maniobra, recorridos libres de obstáculos y dimensiones compatibles con silla de ruedas.
Sistema de anclaje simplificado para estabilidad durante el trayecto con mínima asistencia de terceros.
Sanitario accesible adaptado a las restricciones dimensionales del colectivo de larga distancia.
Proyecto concebido para implementarse sobre plataformas carroceras existentes sin modificaciones estructurales radicales.
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